Una aplicación web puede reunir esa información y mostrar cómo se relaciona. Si las herramientas que utilizas permiten conectarse, también puede recibir las actualizaciones de tus automatizaciones.

¿Qué debería mostrar?

Piensa en lo que necesitas consultar cuando abres un proyecto: el cliente, el presupuesto aprobado, los proveedores que participan, los documentos recibidos y las tareas pendientes.

Cada proyecto puede tener una ficha que reúna esos datos. Desde ella podrías ver qué ha cambiado, qué falta y dónde hace falta intervenir.

Conviene empezar por la información que consultas a menudo o que ahora te cuesta encontrar.

Una solicitud y un presupuesto con el mismo código de proyecto, EV-024, se relacionan en la ficha del proyecto.

Cómo conectar lo que ya funciona

Imagina que organizas eventos y ya has automatizado las solicitudes de clientes y la recepción de presupuestos de proveedores.

Cuando se confirma un evento, ese proceso puede crear una ficha de proyecto. Después, los presupuestos y documentos que lleguen pueden incorporarse a ella. Así puedes consultar el estado del evento sin reconstruirlo buscando en distintas herramientas.

Para conseguirlo, todos los procesos necesitan una forma fiable de identificar el proyecto al que pertenece cada dato. Un código de proyecto compartido puede servir para relacionar una solicitud, un presupuesto y una factura.

También hay que decidir dónde se guarda cada información y cuál es su fuente principal. Si cambias un dato del cliente, la aplicación debe recogerlo del lugar correcto.

Una factura sin código de proyecto queda pendiente de revisión para asignarla antes de incorporarla a un proyecto.

Qué pasa cuando falta información

Las automatizaciones también reciben documentos incompletos, datos duplicados y archivos que no se pueden relacionar con un proyecto.

La aplicación debería mostrar esos casos como pendientes de revisión. Por ejemplo, si llega una factura sin código de proyecto, puede avisar para que alguien la asigne antes de incorporarla.

Ese aviso permite resolver la excepción y continuar el proceso sin dar por válida una relación dudosa.

Consultar y actuar desde el mismo sitio

La aplicación también puede permitir aprobar un presupuesto, corregir un dato o marcar una entrega como revisada.

Cada acción puede activar una automatización que ya exista. Aprobar un presupuesto, por ejemplo, podría actualizar el estado del proyecto y preparar el siguiente documento.

La IA puede intervenir cuando haga falta interpretar información: extraer datos de una factura, clasificar un documento o redactar un borrador. Las conexiones y las reglas del proceso se encargan de trasladar los datos y actualizar los estados.

Por dónde empezar

Elige un tipo de proyecto y conecta los procesos que más utilizas. Una primera versión puede limitarse a mostrar su estado, sus documentos y lo que queda pendiente.

Pruébala con proyectos reales. Comprueba qué ocurre cuando llega un documento dos veces, se corrige un presupuesto o falla una conexión. Define también quién puede consultar y modificar cada dato.

Cuando esa parte funcione, tendrás una base para añadir otras tareas.

Si ya has automatizado varios procesos, revisa qué información comparten. Ahí puede estar el punto de partida de una aplicación que te ayude a seguir tus proyectos sin tener que reunir sus piezas cada vez.