Observar una semana real
Anota tareas que se repiten, información que se copia entre herramientas y consultas que reciben siempre una respuesta parecida. El objetivo no es imaginar procesos nuevos, sino ver dónde se pierde tiempo hoy.
- Copiar datos de formularios
- Clasificar correos o documentos
- Preparar resúmenes periódicos
- Renombrar y archivar archivos

Puntuar cada oportunidad
Una matriz sencilla ayuda a priorizar. Valora frecuencia, tiempo consumido, estabilidad de las reglas y coste de un error. Las tareas frecuentes y reversibles suelen ser mejores candidatas que las decisiones excepcionales y sensibles.
- Alta frecuencia
- Reglas relativamente estables
- Datos disponibles y autorizados
- Resultado fácil de revisar
Diseñar la supervisión
Automatizar no implica retirar a la persona del proceso. Define qué puede ejecutarse solo, qué necesita aprobación y qué debe detenerse si faltan datos. Mantén un registro suficiente para entender qué ocurrió.
- Responsable del proceso
- Punto de revisión humana
- Avisos ante excepciones
- Registro y opción de deshacer

Empezar pequeño y medir
Prueba con un volumen limitado y compara el nuevo flujo con el anterior. Mide tiempo, incidencias y claridad para el equipo. Si funciona, documenta antes de ampliar.
- Piloto con casos reales
- Criterio de éxito acordado
- Revisión de privacidad y permisos
- Manual breve para el equipo
